La Vida Emocional

Uno de los puntos neurálgicos de todo enfermo alcohólico es su descontrol emocional. En la vida emocional está el epicentro de su mal, porque, incluso, si no existiera esa incapacidad para dominar la obsesión mental por la bebida, el problema orgánico de susceptibilidad hacia la primera copa quedaría manifestado.

De ahí porque el programa de A.A. a través de su plan de recuperación, carga insistentemente con instrumentos terapéuticos para que nosotros los utilicemos y poco a poco conozcamos lo que es estar libre de influencias poderosamente negativas que, como una bomba nuclear, llevamos dentro de nosotros mismos.

En el carácter del hombre existen tres componentes: la inteligencia, la vida afectiva y la voluntad.

Para que haya éxito, el carácter debe conservar la armonía entre dichos factores. El factor preponderante es la vida afectiva (las emociones). Por ejemplo: un individuo poseído por la ira puede matar a su mejor amigo; en ese momento la inteligencia fue ofuscada y la voluntad fue servidora incondicional de la emoción.

Los Gigantes del Alma

Los tres componentes fundamentales de la vida afectiva son: el miedo, la ira y el amor. Un conocido psiquiatra español los llama "gigantes del alma".

El Gigante Negro (El Miedo): Es el primero que asoma al nacer. Cuando se apodera de nosotros, nos tornamos tímidos, cobardes, hipócritas o mentirosos. El miedo nos quita el valor para afrontar la vida y nos hace inseguros, empujándonos a menudo a la vanidad o a la altanería como máscaras para ocultarlo.

El Gigante Rojo (La Ira): Nace de lo profundo de nuestra biología. Aliada con el amor produce celos; con el miedo produce pánico. La ira es agresividad (física, verbal o moral). El odio es "ira en conserva", un veneno que aniquila el alma de quien lo posee y se manifiesta en soberbia y resentimiento.

El Amor: Es el hermano igualmente poderoso. Bajo su aspecto suave esconde el más inmenso poderío. Es capaz de derrotar a sus dos hermanos y convertirlos en sus vasallos.

Etapas del Amor

  1. Amor físico: Urgencia biológica y sexual. Usado solo como fuente de placer constante, puede llevar al hastío y la degeneración.
  2. Amor psíquico: Entra el aspecto de la simpatía y el romanticismo. Se busca hacer feliz al ser amado; hay comprensión y sinceridad.
  3. Amor espiritual: La etapa superior. Se aprecia la excelsitud de los valores morales. Es eterno, sin exigencias ni egoísmo. Es la divina influencia de Dios en el hombre.

La Recuperación

El alcohólico es un inadaptado emocional que usa el alcohol como un vehículo de "fuga" para escapar de su realidad y su neurosis. El programa de A.A. sugiere cómo afrontar esto:

  1. Admisión del alcoholismo: Reconocer la enfermedad desde lo más profundo.
  2. Análisis de personalidad: Hacer un inventario moral y catarsis (honradez).
  3. Dependencia de un Poder Superior: Aceptar que necesitamos ayuda externa.
  4. Reajuste de relaciones: Regresar a la realidad y sanar vínculos.
  5. Trabajar con otros: Practicar el amor espiritual ayudando a otros alcohólicos.

Utilizamos inteligentemente los recursos del gigante rosa (amor) para vencer al gigante negro (miedo) y al gigante rojo (ira), estabilizando así nuestra vida emocional.