Solo por la Gracia de Dios

"Soy lo que soy... sólo por la Gracia de Dios"

Caminaban un día San Francisco y un buen hermano cuando vieron a la vera del camino a una persona muy embriagada. El hermano se detuvo horrorizado exclamando: "Mira, Padre Francisco, esa horrible persona". Francisco, con su profundo conocimiento del Poder Divino, sonrió y dijo humildemente:

"Hermano: Sólo por la Gracia de Dios, no es Francisco esa persona que yace ahí".

Esta es la más importante lección sobre la vida espiritual; sin ella, no podemos siquiera empezar a amar a Dios y a nuestros semejantes. Como dice el Gran Libro de A.A.: "Nunca debemos mirar con desprecio a las más pequeñas criaturas de Dios, ni a los más grandes errores humanos".

San Agustín expresa esto con realismo: si no caímos en tentación, fue porque Dios así lo dispuso, ya sea alejando al tentador o dándonos la fuerza. Como decía Matt Talbot: "No tuve que hacer nada para lograrlo. Dios lo hizo todo".

Las tres sorpresas del Día del Juicio:
  1. Veremos a gran cantidad de aquellas "horribles personas" que pensamos no tendrían oportunidad.
  2. Encontraremos muchos "perdidos" que creíamos virtuosos, pero que estaban llenos de orgullo.
  3. Estaremos enormemente sorprendidos porque allí también estaremos nosotros.

La Cruz de Pecado

Existe lo que llamamos una "Cruz de Pecado". Personas dignas de compasión que cargan con fallas profundas y luchan heroicamente sin éxito aparente. Cuando aceptan que esa es su cruz, el peso se alivia. Dios no nos preguntará si ganamos o perdimos, sino cómo actuamos y cuánto intentamos.

♦ ♦ ♦

Aplicación del principio en nuestra vida

1. EN EL HOGAR: No eduquemos a los hijos en la falsa superioridad. Debemos enseñarles que el factor más importante es empezar de nuevo, sin condenar a quienes permanecen en el pecado.

2. VIDA SOCIAL: Si practicamos este principio, no despreciaremos a nadie por su raza, clase social o ignorancia. "Sólo por la Gracia de Dios" no somos nosotros los que estamos en esa situación.

3. NEGOCIOS: Quien tiene autoridad debe ser indulgente, sabiendo que su éxito es un talento dado por Dios, no un mérito propio para humillar a otros.

4. FINANZAS: Al igual que Job, debemos entender que Dios da y Dios quita. Esto elimina la ansiedad por la pérdida y nos vuelve generosos con el necesitado.

5. VIDA MENTAL: La convicción de que todo depende de Dios proscribe la ansiedad. No despreciemos a los "torpes" o incultos; nuestra inteligencia es también un regalo de Su Gracia.

6. VIDA EMOCIONAL: Este principio nos da paciencia infinita para escuchar al neurótico o al afligido, recordando que nosotros estuvimos una vez en su lugar.

7. VIDA FÍSICA: Aceptemos nuestro cuerpo como un don. Quien desprecia al mutilado o al enfermo olvida que su salud es un préstamo divino.

8. VIDA ESPIRITUAL: "Trabaja como si todo dependiera de ti, y confía como si todo dependiera de Dios". Odiemos el pecado, pero amemos intensamente al pecador.

9. EN ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS: No critiquemos al que recae. Si nosotros estamos sobrios, es porque Dios así lo dispuso. Un alcohólico, bajo cualquier nombre, sigue siendo nuestro hermano.

"Manténgase intentando mejorar y acepte su cruz. Algún día, Dios lo liberará, porque Él mismo cargó una cruz de pecado por nosotros."